viernes, 15 de mayo de 2015

La historia al doblar de la esquina



Gracias a Enrique Iglesias, Descemer Bueno y Gente D’Zona, nuestro barrio se ha hecho mundialmente célebre, pues a pocos pasos de nuestra casa, justo al doblar la esquina, fue filmado el videoclip de “Bailando”, el contagioso tema que triunfó en los pasados Grammy Latinos y escaló posiciones en la Billboard y en Europa…
La amplia explanada donde la compañía de Lizt Alfonso bailó la sensual coreografía del video es la plazoleta de Belén, que debe su nombre al convento aledaño, cuyo costado da justo al frente de nuestra terraza. Se trata de una construcción emblemática de La Habana Vieja, con historias, leyendas y misterios aún sin develar.
Sus inicios se remontan a finales del siglo XVII, y comenzó a edificarse por órdenes del obispo Diego Evelino de Compostela, quien lo destinaba a refugio de convalecientes pobres. Desde 1704 lo ocuparon frailes belemitas bajo la advocación de San Diego de Alcalá, y llegó a ser una escuela gratuita para medio millar de niños, hasta que en 1842 la Corona Española los desalojó y emplazó ahí oficinas gubernamentales.
Una década más tarde, la reina Isabel II autorizó la fundación de un nuevo colegio en La Habana, e incluso envió a los superiores a cargo de regentearlo, pero las cosas no fueron tan diáfanas como creían: las autoridades coloniales no querían construir algo nuevo, y tras desechar variantes, cedieron el vetusto edificio de los belemitas, a la sazón ocupado por el Segundo Cabo y un batallón de infantería.
Para su sorpresa, los enviados de la Reina encontraron un inmueble casi en ruinas: paredes hendidas, puertas y ventanas ocluidas, animales de tiro a resguardo, pañoles, armones y una parte de la tropa aún en el lugar. Un verdadero desastre que los padres, con estoicismo monacal, acotejaron el lugar y lograron desalojar a los militares.
Aquel colegio emprendió su primer curso escolar el 2 de octubre de 1854, y con el paso del tiempo ganó prestigio por su claustro y por el esplendor del Observatorio Físico Meteórico creado aquí por los jesuitas. Con la llegada del siglo XX y una línea de tranvías en nuestra calle (Luz), el Observatorio agilizó su irreversible decadencia. Aún así, el Colegio creó en 1907 una estación sismológica que fue pionera en Cuba.
Estas son apenas unas historias relacionadas con la plazoleta de Belén, escenario de incendios, rumbas y aquelarres del San Isidro periférico, apenas incentivos para venir a Casa 2 Hermanas y de aquí concertar una cita con la historia, de esas que siempre tienen un final feliz…

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